Pablo de la Peña: Pan y circo versión 4T

Pablo de la Peña Sánchez.

Pablo de la Peña Sánchez.Fuente: Cortesía

Después de medio año de haber tenido que modificar nuestra rutina cotidiana para tratar de contener la pandemia del Covid-19 en nuestro país, es difícil no caer en un desánimo generalizado; pues cada día se suman más casos y cada vez más cercanos a todos nosotros.

A esta preocupante presión por nuestra salud se suma la preocupación económica que se ha fuertemente agravado por la misma pandemia, el desempleo y la informalidad siguen creciendo, los sectores productivos tratan de mantenerse a flote y seguimos sin ver una urgente estrategia nacional de recuperación económica; creo que a estas alturas del año ya no podemos esperar nada del gobierno federal, porque lejos de atender los profundos efectos en la salud y en la economía que esta pandemia está ocasionando, nuestro presidente está más interesado en iniciar su campaña política para el 2021 con “pan y circo”.

El pan llegará a la gente manteniendo las transferencias en efectivo de los programas sociales que el gobierno federal ha creado para ello, y el circo lo estamos viendo tanto en los videos con aparente evidencia de la corrupción a lo largo y ancho de los representantes políticos, como con las acusaciones del exdirector de Pemex al puro estilo “una dos tres por mi y por todos mis examigos”.

Por ello mismo, si volteamos para cualquier horizonte ya sea social, político o económico nos genera un desánimo generalizado no sólo por la falta de buenas noticias, sino también por la falta de figuras dignas en quienes podamos depositar nuestra confianza sobre el futuro de nuestro país.

Hace unos días un amigo me decía que, tristemente el único evento que le traía un poco de optimismo era la posibilidad de pensar que la fórmula Biden-Harris pudiera ganar las elecciones presidenciales este 03 de noviembre en los Estados Unidos. Lo triste es precisamente pensar que al parecer no tenemos muchos eventos por los cuales podamos sentirnos optimistas de este lado del Río Bravo.

Si bien, creo que es lamentable el circo político que estamos viendo que es producido, promoviendo y estelarizado por el comunicador y ejecutivo en jefe de este país; por otro lado, creo que hay razones para mantener el optimismo en nuestra sociedad y en nuestra capacidad para actuar de manera decidida en pro del bien de nuestro país.

El esfuerzo y dedicación que todos los trabajadores de la salud realizan día a día para hacer frente a esta pandemia, en cada una de nuestras ciudades a pesar de la insuficiencia de infraestructura y materiales, es razón suficiente para creer que tenemos una sociedad con el carácter para enfrentar retos del tamaño de esta pandemia o de cualquier eventualidad como lo atestiguamos en 1985 y en el 2017 en la Ciudad de México.

La capacidad de organización que han podido manifestar muchos presidentes municipales para coordinar de manera efectiva a sus ciudades, y hacer frente como comunidad a esta pandemia y a la crisis económica, también es ejemplo de que hay liderazgos regionales que quizá muy pronto lo veremos crecer al plano nacional, y que podrán sustituirán a esa clase política que ya nadie quiere, y que son protagonistas de cuanto cualquier escandaloso video que aparece en las redes sociales.

La capacidad de coordinación del sector empresarial para apoyarse y buscar alternativas con organismos internacionales también es ejemplo de que el mercado puede encontrar soluciones, sin la mano visible del estado para hacer frente a crisis económicas.

Nuestro presidente ha dejado claro con sus acciones que su prioridad es seguir buscando votos para las elecciones del 2021, y por supuesto para las del 2024, pues no ha dejado de estar en campaña ya sea para mantener su nivel de popularidad o para asegurar las probabilidades de que Morena siga manteniendo mayoría en las legislaturas federales y en los espacios políticos regionales.

La incipiente recuperación económica que veremos en los siguientes meses no será resultado de una estrategia deliberada y diseñada desde Palacio Nacional, será resultado de la dinámica inercial del mercado que al mismo tiempo arriesga más vidas por la pandemia; la única estrategia diseñada desde Palacio es la que deliberadamente está enfocada en hacer creer que, este grupo de políticos que ahora tiene el poder en el país, es diferente a los anteriores; cuando al parecer la única diferencia entre este y los otros, es que estos de ahora, son pública y abiertamente más cínicos que los anteriores.

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El autor es Decano Asociado de Educación Continua de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno, del Tec de Monterrey.


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