Epicentro ‘lejano’ evitó desastres como en 2017

La distancia con referencia al epicentro, las características del terreno y la magnitud son los tres factores macrosísmicos que hacen la diferencia entre cada uno de los movimientos telúricos, lo que explica por qué el sismo de 7.5 grados Richter de ayer, no causó una devastación similar al sismo de 2017.

Víctor Espíndola, responsable de análisis del Servicio Sismológico Nacional de la UNAM, en entrevista con El Financiero, explicó la diferencia con 2017 fue que, en ese año, el epicentro fue en Jojutla, Morelos (120 kilómetros de la capital), en comparación con el de ayer en La Crucecita, en las costas de Oaxaca, cercano a la zona de Huatulco (917 kilómetros de la ciudad).

De ahí, se mide la magnitud y la duración de la fuente sísmica y, finalmente, el tipo de suelo, como en Ciudad de México, donde son diferentes.

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