¿A qué le tenemos más miedo?

¿Qué es lo que da más miedo a la habitantes de la Ciudad de México? En primer lugar, perder a un ser querido; en segundo lugar, un temblor de más 7 grados, y en tercer lugar, perder la vida. Así lo revela una encuesta de El Financiero realizada en la Ciudad de México a 400 adultos el pasado 3 de julio.

A pesar de la pandemia y del creciente número de contagios y muertes atribuidas al COVID-19 en la ciudad, el miedo al contagio y a la pandemia misma se ubican en los lugares 9 y 11 de una lista de miedos.

En el estudio se leyeron 15 distintas situaciones para que los entrevistados dijeran qué tanto miedo le da cada una en una escala del 0 al 10, de menos a más miedo.

Perder a un ser querido obtuvo un promedio de 9.01, los temblores de más de 7 grados 8.67, y perder la vida 8.58. Pero las respuestas no fueron las mismas entre hombres y mujeres: según la encuesta, las mujeres expresan un mayor nivel de miedo en todas y cada una de las situaciones mencionadas, y se distinguen con toda claridad de los hombres cuando se menciona una agresión sexual: los hombres dieron un promedio de 5.8, y las mujeres de 9, la diferencia de género más notable en todos las situaciones mencionadas, lo cual pone los tres miedos de las mujeres como perder a un ser querido, en primer lugar, y en segundo, empatados el temblor de 7 grados y sufrir una agresión sexual. Lo que menos miedo da son los temblores de menos de 5 grados, según revela la encuesta, con un promedio de 5.28.

Perder a un ser querido y morir, lo que más temen los capitalinos

Perder a un ser querido y morir, lo que más temen los capitalinosEspecial

La inseguridad destaca en la cuarta y quinta posición de los miedos de los capitalinos: sufrir un asalto con violencia obtuvo 8.49, mientras que estar en medio de una balacera obtuvo 8.47. La encuesta se hizo a pocos días del atentado contra Omar García Harfuch en Paseo de la Reforma, en el que una mujer perdió la vida al ser alcanzada por las balas del ataque. En sexto lugar aparece un empate entre requerir atención médica y no tener acceso, y que hubiese algún desabasto de alimentos en la ciudad, cada una con 8.24 en promedio. Abajo aparece el miedo a sufrir un accidente que requiera hospitalización. Todas estas situaciones reflejan el contexto de la epidemia y el confinamiento, imaginando tanto la necesidad de servicios médicos o de que el abasto se hubiese restringido. En ambos aspectos las autoridades de gobierno han sido enfáticas en que en la ciudad no se saturaron los hospitales COVID-19 ni hubo desabasto alimentario.

Si bien el miedo a no tener servicio médico se destaca, el miedo a contagiarse o a la pandemia es menor. El miedo al contagio alcanza 8.12 en promedio, mientras que el miedo a la pandemia de coronavirus, 7.95. Entre ambas se posiciona el miedo a que la ciudad se quedara sin servicios básicos de luz o agua, con 8.05. Más abajo aparecen el miedo a quedarse sin empleo o fuente de ingresos (7.82), sufrir un infarto (7.75) y sufrir una agresión sexual (7.48).

Según los resultados desagregados por nivel socioeconómico, el segmento de ingresos medios bajos o bajo se muestra en todo más temeroso que el de ingresos medios o altos, lo cual muestra una brecha socioeconómica en el sentido de inseguridad.

Mujeres, las que más miedos presentan

Mujeres, las que más miedos presentanEspecial

Prohibida la reproducción parcial o total.  Todos los derechos reservados de Rubicon, Global Trade, Customs & Business Partnership, S.C., del Autor y/o Propietario original de la publicación.  El contenido del presente artículo y/o cualquier otro artículo, texto, boletín, noticia y/o contenido digital, entre otros, ya sea propio o de tercero alguno, publicado en nuestra página de internet u otros medios digitales, no constituye una consulta particular y por lo tanto Rubicon, Global Trade, Customs & Business Partnership, S.C., sus colaboradores, socios, directivos y su autor, no asumen responsabilidad alguna de la interpretación o aplicación que el lector o destinatario le pueda dar.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Deja un comentario